Máxima transparencia informativa para los ensayos clínicos

Luis Carlos Silva Ayçaguer

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Resumen

La tendencia predominante de la medicina actual identifica en la contrastación de evidencias su fuente nutricia más reconocida. Por extraño que pueda parecer a algunos, no siempre fue así, ni mucho menos. No hablamos de siglos atrás; ni siquiera de un siglo atrás. Hace solo 20 años, los criterios de autoridad, las tradiciones, las huellas mentales y las convicciones nacidas de meros testimonios de figuras prominentes tenían un peso mucho mayor que el que merecían. Y en la actualidad, aún reina una considerable confusión, no solo por la complejidad de los problemas que han de resolverse, sino por la injerencia espuria de intereses que poco tienen que ver con cuidar, rehabilitar o preservar la vida de las personas. Poderosas empresas, especialmente aquellas dedicadas a la comercialización de fármacos, se ocupan de defender la rentabilidad de sus productos al margen de la evaluación seria y rigurosa. El prontuario acumulado por la industria farmacéutica es copioso. Sobornos, ocultamientos, atribución ilegal de propiedades a los medicamentos, engaños, triquiñuelas y fraudes de todo tipo atraviesan la historia de los últimos años de investigación y diseminación de resultados a cargo de los mercaderes del medicamento.

DOI: http://dx.doi.org/10.36512/rcics.v26i1.740

Copyright (c) 2015 Luis Carlos Silva Ayçaguer

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