Redes de colaboración científica: análisis y visualización

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA





Redes de colaboración científica: análisis y visualización de patrones de coautoría

 

Zaida Chinchilla-Rodríguez

Científica Titular del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Miembro del SCImago Research Group. Madrid, España.


 

Antonio Perianes-Rodríguez, Carlos Olmeda-Gómez y Félix De-Moya-Anegón. Redes de colaboración científica: análisis y visualización de patrones de coautoría. Valencia: Tirant Lo Blanc; 2010. ISBN: 9788498767469.




Cada vez y con mayor frecuencia, desde las esferas políticas y económicas, se hace referencia a la colaboración científica como una de las prácticas a fomentar, por las enormes ventajas que supone para la generación de conocimiento científico y el desarrollo en general de las actividades de ciencia, tecnología e innovación.

Este es, justamente, el marco en el que se desarrolla este trabajo, el de la colaboración científica y el tema que aborda. Su título "Redes de colaboración científica: análisis y visualización de patrones de coautoría" es suficientemente ilustrativo y explícito, y hace justa referencia a lo que el lector encontrará en él.

Desde el punto de vista del análisis de los resultados de investigación, la adecuada combinación del análisis bibliométrico con técnicas de análisis de redes sociales y visualización de información, junto a su claridad expositiva, convierten esta obra en manual de obligada referencia para el estudio de esta demandada práctica de comunicación científica.

La investigación forma parte de los trabajos desarrollados en el seno del grupo de investigación SCImago para el estudio de la actividad científica en todos los niveles de análisis (desde países, instituciones, autores, campos temáticos, revistas, etc.), lo que, de entrada, garantiza la fiabilidad y la calidad de la investigación, contrastada tanto a nivel nacional como internacional. Fruto del trabajo en equipo, este grupo —del que forman parte los autores del libro y la que escribe su reseña— ha sido capaz de crear sistemas de información científica que hacen posible la evaluación objetiva y competente de los resultados de la actividad científica, gracias a la acertada combinación de habilidades y necesidades en cada etapa del proceso de generación de sistemas de información y de las carreras académicas de cada uno de sus integrantes.

En este marco, los autores del libro abordan el tema de la colaboración científica como uno de los aspectos de la producción de conocimiento de una manera inteligible y secuencial. Y esto no es fácil; de ahí el gran valor añadido que supone esta obra. Y es que la colaboración científica es una tarea realmente compleja en la que intervienen desde factores sociales, económicos, políticos y, por supuesto, intelectuales, por lo que su análisis y medición es un asunto cuanto menos delicado.

Un adecuado recorrido por el marco teórico y conceptual de la colaboración, así como un buen manejo de sus limitaciones desde el punto de vista de la medición, sitúan al lector en el medio en el que se desarrolla el estudio de una manera amena y comprensible. Además, incorpora un glosario que facilita en todo momento la rápida identificación de un vocabulario que pudiera parecer más técnico para el profano en la materia.

Tomando la coautoría como medida, tanto desde el punto de vista individual como colectivo, los autores examinan las redes de coautoría en el nivel departamental para detectar, identificar y visualizar grupos de investigación para la caracterización de los hábitos de publicación en el seno de una institución. El estudio analiza diez departamentos de la Universidad Carlos III, de Madrid.

Esto supone un enorme ejercicio de preparación y normalización de datos y lo convierte en uno de los aportes fundamentales de la obra, ya que el riguroso tratamiento y adecuación de los datos hacen que los resultados sean fiables y extrapolables a otros niveles de análisis y en cualquier contexto académico o político. Además, desde el punto de vista metodológico, la principal novedad es la presentación de indicadores híbridos que combinan la perspectiva bibliométrica con la estructural, lo cual supera los indicadores tradicionales y suministra información sobre el entorno en el que se desarrolla la investigación, no solo a nivel individual sino colectivo. Si bien se trata de un estudio de caso, el apartado metodológico empleado, desde la batería de indicadores hasta el tratamiento de las redes y su posterior visualización, convierten la obra en una visita guiada para el análisis de la colaboración científica.

Más allá de la aportación metodológica, el resultado es más que satisfactorio, ya que muestra aspectos en principio esperables de la composición y dinámica de los grupos, así como prácticas más o menos "rentables" desde el punto de vista de la repercusión de la investigación, a la vez que ratifica muchas de las hipótesis manejadas en la literatura de la especialidad sobre la productividad, visibilidad, interdisciplinaridad y proyección de la investigación, desde el punto de vista de su uso y consumo. Y lo que es aún más interesante, es capaz de desmontar algunos mitos en los resultados de determinados tipos de asociaciones. A todo esto se suma que el estudio logra plantear preguntas de investigación que redundan en una mejor comprensión, no solo de los patrones de colaboración de los investigadores, sino de los criterios de evaluación para la promoción y financiación de actividades de investigación. Luego, la obra es capaz de dar un paso adelante en la aplicación y utilidad de las medidas de la colaboración, con lo que "desfrivoliza" los estudios métricos y se convierte en una herramienta útil para ayudar, entre otros aspectos, en la obligada revisión y adaptación de los criterios empleados en la toma de decisiones, tan crítica en momentos de crisis.

Por tanto, el estudio tiene interés para una amplia audiencia, tanto para personas implicadas en la toma de decisiones —desde la evaluación de la actividad científica en todos sus formatos hasta la formación y movilidad de las plantillas de investigadores— como para investigadores en el área específica de la cienciometría; o en otras áreas, como el análisis de redes sociales, sociología de la ciencia, gestión y planificación de políticas científicas, entre otras disciplinas, y también para estudiantes pre y posdoctorales.

Con todo lo expuesto, finalmente, me queda felicitar a los autores e invitarlos a continuar en esta línea de trabajo, que hace que cada día sean posibles análisis más objetivos y fiables de esa parte visible del quehacer científico. ENHORABUENA Y GRACIAS POR LA APORTACIÓN.





Recibido: 10 de noviembre de 2010.
Aprobado: 28 de diciembre de 2010.




Zaida Chinchilla-Rodríguez
. SCImago Research Group. CSIC-CCHS-IPP. Instituto de Políticas y Bienes Públicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. C/ Albasanz, Nº 26-28,28037. Madrid, España. E-mail: http://www.scimago.es/zaida

 

DOI: http://dx.doi.org/10.36512/rcics.v21i4.125.g62

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